La prostatitis aguda es una infección bacteriana de la glándula prostática que se presenta con síntomas urinarios intensos (disuria, urgencia, polaquiuria) y sistémicos (fiebre, escalofríos, malestar general). Es una urgencia médica por su potencial evolución a sepsis o absceso prostático. Afecta principalmente a hombres jóvenes y de mediana edad, y su etiología más común es Escherichia coli, aunque también pueden estar implicadas otras bacterias gramnegativas y, en ciertos casos, grampositivas o de transmisión sexual.El diagnóstico se basa en la historia clínica, exploración física (tacto rectal doloroso), pruebas de laboratorio (leucocitosis, PCR elevada, urocultivo) y estudios de imagen en casos complicados. El tratamiento incluye antibióticos empíricos ajustados según antibiograma, soporte general (hidratación, control del dolor y fiebre), y manejo de complicaciones como retención urinaria o sepsis.Las complicaciones graves incluyen absceso prostático, que puede requerir drenaje, y sepsis, que exige manejo intensivo en UCI. La prevención de recurrencias implica tratamiento prolongado, corrección de factores anatómicos y cambios en el estilo de vida. Un enfoque multidisciplinario y seguimiento adecuado son clave para mejorar el pronóstico y evitar la cronificación.