Las enfermedades cerebrovasculares constituyen unas de las primeras causas de muerte y de incapacidad del mundo acompañadas de un gran coste económico. Por ello, resulta básico contar de un gran equipo multidisciplinar. Es necesario incidir en el papel de enfermería por su papel fundamental tanto para establecer las pautas a seguir sobre los factores de riesgo, atendiendo especialmente a aquellos de carácter modificable como por otra parte, para cumplir con los objetivos en el abordaje del Ictus recogidos en la Estrategia en Ictus del Sistema Nacional de Salud. Para ello, cada Comunidad Autónoma ha elaborado un protocolo de actuación atendiendo a las necesidades específicas de su población. A través de esta revisión vamos a describir, y establecer las diferencias así como similitudes entre los códigos de dos Comunidades Autónomas españolas aparentemente muy diferentes como es el caso de Andalucía y el Principado de Asturias.