Podemos hacernos una idea de lo terrible que resulta la experiencia dolorosa la cual se plantea como algo peor que la muerte, de ahí la importancia de manejar el dolor. Mucho ha llovido desde el descubrimiento de determinadas sustancias con el fin de intervenir en este manejo como la morfina o la aspirina, también ha avanzado la medicina a pasos de gigante, esta es una ciencia en continuo movimiento por lo que los profesionales que llevan día a día la práctica de la misma deben de estar en continua formación para avanzar en el sentido de la marcha de la ciencia y no obstaculizando el desarrollo de la misma, aunque el dolor es tan inherente a la vida como lo es la muerte. No obstante la mayoría de estudios sobre el dolor, y el aumento de la preocupación de la medicina sobre este fenómeno es relativamente reciente, quizás ligado al aumento de la esperanza de vida, a el incremento de enfermedades crónicas y canceres, la muerte empieza a dejar de verse como un fracaso de la medicina y empiezan a ganar importancia conceptos como el de calidad de vida el cual para lograrlo es necesario el manejo del dolor estableciéndose una relación inversa entre ambas cuando una aumenta la otra disminuye. Destacar la figura de la enfermera como la cara más visible de la sanidad y como el profesional que más tiempo acompaña al usuario durante el proceso de la enfermedad ya sea a nivel hospitalario o domiciliario de ahí la importancia que juega la misma en la realización de un correcto tratamiento y valoración del fenómeno doloroso.